2005_Cuba en ARCO 2005

Manuel Mendive

Arte cubano en ARCO*

ARCO ´05 se celebró del 10 al 14 de febrero en IFEMA. Esta feria, considerada hasta la fecha el principal evento artístico que cada año acontece en España, convoca la presencia internacional de coleccionistas, galeristas, artistas, comisarios, críticos y demás implicados en el campo del arte contemporáneo. Obviamente, para la producción artística cubana y las políticas de promoción institucional de la misma, el certamen se ha convertido en uno de los destinos europeos fundamentales de cada comienzo de año.

Sin embargo, en esta edición la participación de galerías cubanas se ha visto diezmada, al punto de que apenas han acudido a la cita la Galería Habana, inserta dentro del programa general de la Feria; y la Galería Los Oficios, incluida en el programa ARCO Latino comisariado por Antonio Zaya. Si algo sorprende de la asistencia de Galería Habana, es la variación en su staff, que esta vez ha venido bajo la dirección de Luis Miret; así como la presentación de obras de artistas menos jóvenes que los que han representado a la institución en las recientes ediciones de la Feria. En esta oportunidad los artistas seleccionados por la galería para cumplimentar la invitación a ARCO ´05 fueron los ya consagrados Manuel Mendive, Roberto Fabelo (desacertado en la solución escultórica de una poética cuya eficacia ha sido probada en su maestría de dibujante), Arturo Montoto (quien también tiene la exposición personal La lección de pintura en el Museo de América), y por último Roberto Diago.

Mientras que la Galería Los Oficios trajo al también reconocido Nelson Domínguez, mentor del espacio, y al novel Sandor González, este último con una propuesta pictórica e instalativa francamente menor en calidad técnica y alcance discursivo.

Si algo ha caracterizado la presencia de las instituciones cubanas en ARCO ´05, es la vertiente conservadora y poco arriesgada de las propuestas traídas. Si bien se agradece que se haya desechado la elección de obras de artistas con escasa trayectoria y obra irregular, como de algún modo sucedió en años anteriores con algunos de los participantes por Galería Habana y La Casona, se comprueba la estrategia comercial seguida de “ir al seguro” con la inclusión de obras de artistas cuya firma es garante de valor en ciertos segmentos del mercado de arte latinoamericano y estadounidense.

Por otra parte, la presencia de obra de artistas cubanos representados por galerías internacionales en ARCO ´05, mantuvo el ritmo habitual de otras ocasiones. De este modo se mantiene el nombre de Carlos Garaicoa como una de las constantes en este evento, en esta oportunidad sus piezas se podían apreciar en los stands de las galerías española y brasileña Elba Benítez y Luisa Strina, respectivamente. Por su parte Armando Mariño estuvo representado por las galerías españolas Fernando Pradilla y ADHOC; obras de José Bedia, José Emilio Fuentes (J.E.F.F) y Carlos Quintana se encontraban en el espacio de la galería madrileña Ángel Romero; y en la Sandunga Gallery estaba Segundo Planes.

En el stand de la galería neoyorquina Ramis Barquet volvía a verse la obra de Bedia, así como de Ernesto Pujol y Jorge Pardo. Mientras que la Malborough regresaba con los lienzos de Tomás Sánchez.

En la zona de los Project Rooms de ARCO, espacio privilegiado dentro del comisariado de cada Feria, estaba la galería Joan Guaita-Art, de Palma de Mallorca, que presentaba una serie de dibujos y una escultura de Kcho, quien colateralmente inauguró una muestra personal en la galería de Arte y Naturaleza el pasado viernes 11 de febrero.

De cualquier modo la preeminencia dada en esta feria al medio pictórico tuvo su repercusión en la misma participación de los artistas cubanos, echándose de menos una de las manifestaciones más dinámicas e interesantes que en los últimos años mantiene la atención sobre la plástica cubana, la fotografía. En términos generales los medios pictórico y escultórico coparon la presencia de Cuba en ARCO ´05. Al mismo tiempo, cada nuevo año la confluencia de las galerías cubanas en este foro posibilita constatar la irregularidad mantenida en la promoción de los artistas representados en un espacio de continuidad anual, en tal sentido extraña el hecho de que cada edición de la feria implique la selección de nombres diferentes para participar en ella. Con ello, y sin perder de vista la primera naturaleza comercial de la Feria, se priva al público que la sigue habitualmente, de la posibilidad de distinguir la evolución  de poéticas individuales que rara vez tienen oportunidad de exponerse en España salvo contadas ocasiones.

De todos modos ARCO persiste en ser un barómetro comercial para el arte cubano, que lamentablemente todavía no ha podido acceder con fuerza a otros contextos comerciales como el de Basilea, si bien la arista Art Basel Miami que recién concluyó su tercera edición a fines del año 2004, repercutió muy favorablemente en la comercialización de la producción artística cubana.

* Este texto fue publicado originalmente en el diario electrónico Encuentro en la Red el 28/03/2005 bajo el título: “Menos de lo mismo”.