2005_Humberto Padrón y Manuel Zayas

No se puede tapar el sol con  un dedo: registros homofóbicos en Cuba*

Aunque sea muy cruel vivir en ella [refiriéndose a New York], es el precio que hay que pagar por la libertad.

Entrevista de Reinaldo Arenas con Liliane Hasson, Seres Extravagantes.

Entre el 6 de junio y el 25 de julio de 2005 se celebra Visible, el 1er Festival Internacional de Cultura LGTB de Madrid. Como parte de las diversas opciones que ofrece el evento, se organizó en la Casa de América un Cine forum que llevó a debate la obra de dos jóvenes directores cubanos: Video de familia, de Humberto Padrón; y Seres extravagantes, de Manuel Zayas. Ambas piezas, desde la ficción y el documental respectivamente, constituyen un enfoque del rostro homofóbico de la sociedad cubana.

Las marcas que el poder fálico ha dejado en el espacio privado y colectivo de la Isla, son tratadas en Video de familia y en Seres extravagantes. En el corto de Humberto Padrón, el retrato de la precariedad del hogar cubano de hoy es complementado con el conflicto familiar que ocasiona el descubrimiento de la homosexualidad de Raúl, el hijo que ha decidido emigrar. A la crisis económica de la familia, se suma el dilema de la socavada moral revolucionaria heterosexual, la sombra de la disidencia política al abandonar el país por haberse “rajado”, por ser un “cobarde”. Al mismo tiempo, la inversión dialógica en la que se involucra al sujeto homosexual marginal, le convierte en el héroe del microespacio familiar, del que depende el status de subsistencia de la madre, el padre, la abuela y los hermanos.

El clandestinaje de una condición sexual diferente al modelo normativo de la sociedad patriarcal contemporánea, la generalización de prácticas delictivas como medio de supervivencia, la presencia de una doble moral, el racismo, son algunos de los motivos que trata el corto, y que permiten apreciar cómo la homofobia en Cuba va de la mano de cientos de dificultades y escollos en el proceso de construcción de una sociedad supuestamente justa y equitativa.

Del espacio cotidiano, común y privado, del entorno de las problemáticas que la homofobia genera en las relaciones interfamiliares, Seres extravagantes, el documental más reciente de Manuel Zayas -premiado ya por el II Festival Internacional de Documentales Documenta Madrid 2005-, traslada al espectador la paranoia inoculada en las personas por un discurso político y social homofóbico por naturaleza. A través de la represión y la marginación experimentada desde su niñez, en el seno del hogar, por Reinaldo Arenas, y la consolidación de esa circunstancia de apestado social bajo un régimen totalitario, Zayas narra algunos momentos paradigmáticos de la reciente historia de exclusiones que han vivido los homosexuales cubanos, y especialmente muchas de las figuras fundamentales de la cultura nacional.

Llama la atención en este documental el riguroso trabajo de investigación de campo y en archivos que se traduce en una puesta en escena de datos precisos que dibujan la silueta homofóbica insular. Desde fragmentos de discursos de Fidel Castro, en los cuales tilda de “seres extravagantes” a los homosexuales, hasta las entrevistas a los propios familiares de Reinaldo Arenas, Zayas reconstruye el imaginario restrictivo que rodeó al escritor, quizás hoy uno de los signos más evidentes de las consecuencias de la barbarie cubana.

Uno de los atractivos especiales del Cine Forum de Visible, por la importancia que comporta para el diálogo y el debate de temas sobre la diferencia, es el hecho de acompañar las proyecciones de las obras con paneles de discusión en los que estudiosos e investigadores de diferentes medios aportan una visión especializada de las problemáticas de la homofobia en los contextos que se manifiestan. En el caso de Seres extravagantes, el documental que cerró este primer ciclo del festival, fueron invitados los españoles Ruth Toledano, Didí Escobart, Darío López y Leonardo Fernández, este último del Grupo de Minorías Sexuales de Amnistía Internacional. Mientras que el crítico de arte cubano Andrés Isaac Santana y el propio Manuel Zayas posibilitaron una mirada más cercana al contexto cubano sobre el tema tratado en la sesión: Creación artística y homofobia.

En el caso de estos intelectuales cubanos, coincidieron en distinguir la homofobia como un problema institucionalizado en Cuba, que además de formar parte de la conciencia popular machista encuentra reconocimiento en los discursos oficiales del país. Si bien desde la década de los noventa se aprecia en el panorama creativo insular una apertura hacia el tratamiento estético desprejuiciado de la homosexualidad y las representaciones homoerótica, se advierte del entrecomillado y la relatividad de esa supuesta tolerancia. Un elemento común entre los panelistas y el público, fue destacar cómo ese tratamiento artístico de las representaciones de la homosexualidad no rebasa los límites elitistas y minoritarios de un público especializado, mientras en los medios de comunicación prevalece la mirada discriminatoria hacia el homosexual mediante la construcción del estereotipo y la asociación de esos sujetos con la marginalidad.

De cualquier modo, y pese al estatismo del poder político frente a su propia noción homofóbica en la construcción de un discurso nacionalista, son gratas las apariciones de obras y artistas que reivindican la diferencia en contraste con el monolítico y anquilosado modelo falocéntrico. Al respecto, un síntoma evidente y doloroso de la represión, se detecta en la apreciación que Andrés Isaac Santana realiza sobre los modos en que se trata de sustentar un discurso totalitario sobre la nación cubana desde el poder, y que quedara explícito dentro de la política cultural y la Constitución de la República desde las primeras décadas de la revolución: “Las diferencias fuera, al exilio, a la deriva”.

*Este texto fue publicado originalmente en el diario electrónico Encuentro en la Red el 5/08/2005 bajo el título: “No se puede tapar el sol con un dedo”.